martes, 22 de marzo de 2011

Crisis Existenciales

Cuantas veces no hemos estado envueltos en crisis existenciales, las cuales envuelven decisiones tan importantes en nuestras vidas, que terminamos todos frustrados y nos preguntamos ¿Estaré haciendo lo correcto?, ¿Pero y si no es lo que quiero?, ¿Que tanto tengo que sacrificar?, ¿Quien me puede ayudar?.

Y es que me estoy dando cuenta de que grandes decisiones requieren mucho tiempo para pensarlas, y a pesar de todo ese tiempo invertido, las dudas jamas desaparecerán y te asaltan mas preguntas ¿Que me conviene más?, ¿Y si no funciona?, ¿Que otras opciones tengo?.

Y una vez tomada la decisión, muchas veces no hay vuelta atrás y es cuando mas preguntas vienen, ¿Debo renunciar a la primer falla?, Si no es lo que esperaba ¿Para que sigo en esto?, ¿Que tan sano es aferrarse a pesar de que no van bien las cosas? o por el contrario ¿Hasta donde hay que resistir?, ¿Cuanto más hay que aguantar?.

Como lo mencione antes, grandes decisiones requieren su tiempo de meditación, tomarlas a la ligera no es bueno ni recomendable, hay que agotar todas las posibilidades, medir los beneficios y los sacrificios, para una vez llegado el momento, tomas las acciones necesarias con la satisfacción de saber que nada quedó al aire, aun con muchas dudas, pero con la mayoría de las posibilidades calculadas.

Las crisis existenciales se generan en muchos momentos de nuestra vida y muchas veces son a causa de grades decisiones, pero dejar que la presión que éstas generan nos venzan y mortifiquen es lo peor que podemos hacer... Nada debe quedar al aire.  


lunes, 14 de marzo de 2011

¿Que hacer cuando las inyecciones de valentía pierden efecto?

Cuantas veces no hemos pensado "Tengo que hablarle a esa chava" o "Hoy le miento la madre a mi jefe" y por alguna extraña motivación (a veces desconocida a veces no) estamos decididos a hacerlo, pero conforme pasa el tiempo, esa extraña motivación se apaga y toda la valentía que poseíamos se vuelve duda y a veces pánico.

Para eso deberían de existir las "Inyecciones de Valentía", una dosis de eso y seras capaz de hablarle a esa mujer que te interesa, mentarle la madre a tu jefe o incluso poder caminar en un barrio de mala muerte lleno de cholos dispuestos a "tumbarte" todo lo que llevas de valor (aunque esto raya en la estupidez).

El problema es que muchas veces la valentía se vuelve temeridad y raya (como ya lo había dicho antes) en la estupidez y lo peor es ¿Que hacer cuando las inyecciones de valentía pierden efecto? ¿Inyectarse de nuevo? ¿Y si se crea adicción?

Creo que lo mas indicado es, tomarnos las bolas (no literalmente, bueno eso es a su gusto y consideración) y hacer lo que creemos que debemos hacer en ese momento, quien sabe y a lo mejor algo bueno sale.

lunes, 7 de marzo de 2011