Y se acerca la Navidad señoras y señores, estamos a 9 días y ustedes saben lo que significa ¿'Eda?
- En la televisión nos saturan con anuncios de juguetes para niños y adultos ya sea la nueva Barbie que solo es diferente de la anterior por tener un sombrero nuevo o el nuevo carro modelo 2011 con turbo integrado, GPS y asiento que recuerda la forma de tus glúteos.
- Comienzan las posadas, las cuales pasaron de ser una convivencia pre-navideña en donde se cantaba, se tomaba ponche o champurrado, se cenaba algún antojo mexicano y se rompía una piñata, ahora así se le llama cuando te quieres juntar en Diciembre para hacer una fiesta (y en la fiesta hacer lo que se hace como beber alcohol, bailar, etc.) disfrazada de "Posada".
- Se planean montón de intercambios, a los cuales se mete todo el mundo, se quejan de que el precio fijado es muy caro y al final la mayoría recibe un regalo que no le termina de gustar, aun y si se anotan en los papelitos lo que te gustaría recibir.
- Se vienen las depresiones navideñas (y con ellas algunos suicidios): que porque la novia lo corto (en septiembre pasado); que no tengo trabajo; tengo trabajo pero no me gusta; y otro montón de excusas tan normales que se tienen todo el año pero se acentúan en esta época del año.
- La gente que tiene dinero y aveces la que no lo tiene, se la pasa gastando desaforadamente en regalos para el hijo, la abuelita, el tío, la hermana, el papá o quien sea en las tiendas, aprovechando el consumismo que muchas veces se genera por lo comerciales mencionados anteriormente.
- Se planean y llevan a cabo las tradicionales cenas en Noche Buena, llenas muchas veces, de hipocresía y pavo seco, en las cuales finges amor a diestra y siniestra con un toque de perdón y alegría hacia ese pariente que te cae mal, pero por ser Navidad, decides "perdonar" o "pedir perdón" y cuando llega el siguiente año el rencor nace de nuevo para esperar la siguiente Navidad e irse de nuevo.
Estos son algunos puntos, quizá haya mas o quizá yo exagere lo cierto es que yo soy como una especie de fusión de Gargamel con El Grinch y la verdad la Navidad ya no me provoca esa alegría que solía salir de mi ronco pecho. Aclaro no estoy en contra de esta celebración, estoy en contra de como se celebra y lo que la mercadotecnia quiere que signifique para nosotros y en muchos casos la hipocresía que esto conlleva.
En fin les deseo a todos, de una manera muy sincera, feliz Navidad... Y de otra manera muy hipócrita también.
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