jueves, 13 de enero de 2011

Historias Reales

Señora: Oiga joven, ¿Me podría marcar estos números?
Yo: Este... Sí, dígame cuales.
Señora: Son estos mire, son para ponerle saldo a mi celular.
Yo: (Tomé el celular y la tarjeta) pi-pi-pi-pi-pi-pi-pi-pi (sonido de las teclas) listo señora ya esta.
Señora: ¡Ay! Muchas gracias joven, mire le regalo un pedazo de guayabate... Ándele tenga.
Yo: (Todo apenado) No señora... No se moleste, mire no es necesario.
Señora: Ándele joven, un pedazo.
Yo: No señora... en serio, ademas acabo de comer y pues seria gula, gracias de todos modos.
Señora: Bueno pues, entonces le ayudo con su mochila.
Yo: Tampoco señora no se moleste, mire no pesa y ademas ya vi un asiento desocupado, gracias.

Esta fue una extraña y creo que conmovedora conversación que tuve con una señora en un camión, un día que regresaba a mi casa. La señora después de haberle marcado los números para que pudiera tener saldo en su celular en agradecimiento me quería regalar un pedazo de guayabate, y al no aceptarlo, quería cargar mi mochila... Solo por haberle marcado unos dígitos, digo me ha tocado ayudar a otras personas y ni las gracias he recibido, lo que son las cosas y como hay gente verdaderamente agradecida. 

2 comentarios:

  1. pfff le hubieras dejado cargar tu mochila con el guayabate dentro jajajaja

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  2. Jajajaja, no que pena aparte de que no era necesario

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