Hola amable y fiel lector (ajá) aquí estoy yo de nuevo en este amable e ignorado rincón de la "interne" atormentándome en mis propios pensamientos que en lugar de desgastarse y consumirse recobran fuerza y les salen variantes como si fueran cabezas de hidra y me llevan a bucles tediosos que lo único que hacen es darme falsas esperanzas y llenarme de pequeñas ilusiones que son creadas solamente por mi macabro consciente o subconsciente (cualquiera de los dos me traiciona últimamente).
A lo que voy mi fino y elegante lector (suponiendo) es que me la pase soñando despierto gran parte del día, aquí es donde culpo a mi mente, que influenciada por una dosis de buena música y una serie de pensamientos positivos, no me advertía (como suele hacerlo) de que esos sueños diurnos, si seguían creciendo, explotarían cual pompas de jabón.
Para no atormentarte más de lo que debes de estar, mi querido lector, quiero decirte que mis sueños de hermosas damiselas que se desgarran las vestiduras por mi presencia, de cuartos llenos de dinero estilo Rico McPato y diversión que crecía exponencialmente reventaron al llegar a mi nada rustica casa de mazapan, dándome un golpe de realidad tan severo que hasta las ganas de cantar que traía se me quitaron.